miércoles, 23 de abril de 2014

Carta abierta


Estimado Amigo y Hermano
Le escribo esta carta a raíz de la tragedia que está afectando al puerto de Valparaíso y se la escribo a ud., porque me parece ser el portavoz más digno de esa maravillosa ciudad porteña chilena.
El puerto de Valparaíso, considerado patrimonio de la humanidad, es una de las ciudades bellas de nuestra larga y angosta franja de tierra, es una ciudad representativa de la idiosincrasia de nuestro pueblo.
Valparaíso, ciudad apegada a los cerros, sus balcones cuelgan de la nada, pendientes con desniveles que desafían a la ingeniería moderna, largas escaleras que bajan desde las cumbres al escaso plano de la urbe, funiculares que suben y bajan por pendientes que causan cierto vértigo en los turistas, pero que sin embargo, al común de los mortales que viven en la ciudad, no les causan ningún temor.
El puerto, principal lugar de embarque de las exportaciones del país, está sufriendo las inclemencias de un extraño fenómeno, que sin ser ajeno a los problemas que nos causa la naturaleza, es un fenómeno que destroza las ilusiones de miles de personas y que ha ido más lejos con la muerte de más de una quincena de habitantes de los sectores afectados y con miles de damnificados que han visto perdidas todas sus pertenencias y la gran mayoría de sus recuerdos.
Valparaíso, la joya del pacifico la llaman, la eterna Celestina de los amores clandestinos. La mandrágora afrodisíaca y estimulante que habita en sus rincones y hace del puerto una ciudad para el deleite del comercio del sexo y que es tan apetecido por los errantes marinos que la visitan.
La multicultural vida de sus habitantes hace que el puerto se tiña de diferentes tendencias durante el año, haciéndola acogedora en todo momento y especialmente en el verano, cuando sus calles reciben a las compañías de teatro, títeres, saltimbanquis, cantantes, coros, circos y todo representación que se precie de fantasía cultural.
Pero como en toda tragedia, la vida continua y Valparaíso no va a ser la excepción, estoy seguro que en un corto tiempo todo volverá a fluir y aparte de las perdidas humanas, este amargo episodio, será cosa del pasado.
Estimado hermano, estoy seguro que la tristeza lo embarga, su querida tierra está herida, pero también nosotros, los chilenos esparcidos por el mundo lloramos por vuestro dolor, que también es el nuestro,
Un abrazo .

Adios Gabo

Hace 87 años, nació en Aracataca Colombia, un hombre que a la postre seria considerado un genio de la literatura y hace solo algunos días atrás, 17 de abril del 2014, fallece en México, su segunda patria. Este hombre fue escritor y periodista y colaboró como redactor en varios medios de comunicación a través del mundo. Pero Gabriel Garcia Márquez fue conocido mundialmente por una de sus obras que marcaron un hito en la literatura universal, ” Cien años de Soledad”.

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro y caña brava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”.

Cien Años de Soledad es una obra de Realismo Mágico, que entronca con la literatura hispanoamericana del siglo XX. La obra, en la que trabajó más de veinte años, recrea a través de la saga familiar de los Buendía la peripecia histórica de Macondo, pueblo imaginario que es el trasunto de su propio pueblo natal y al mismo tiempo, de su país y su continente. Leyendo la biografía de este maravilloso escritor, reconozco en su parentela un claro parecido entre los personajes de su obra cumbre. La infancia y su grupo familiar fueron los que inspiraron gran parte de la novela. José Arcadio Buendía está inspirado en Nicolás Márquez, abuelo del autor, y Úrsula Iguarán nace de su abuela Tranquilina, que además le cede su apellido. Es también Tranquilina Iguarán el modelo que Gabriel García Márquez sigue para construir muchos de sus personajes femeninos.

De garcia Marquez han hablado muchos escritores y poetas y entre ellos está el mexicano Carlos Fuentes, que manifestó en una ocasión; ”Con Gabo, la fantasía y la realidad pierden sus fronteras”.

Y como no, cuando nos adentramos en la literatura de este genial escritor, nos trasladamos imaginariamente a un mundo donde cuesta diferenciar el terreno que pisamos, no sabemos si son situaciones reales o si son producto de su priviligeada fantasía. Su incontable producción literaria nos recuerda algunos de sus éxitos con los que el lector se maravillo. Gabriel Garcia Marquez fue narrador y periodista en Colombia, ganó El Nobel de literatura en 1982, entre su obra inmortal, están obras clásicas como 'Cien años de soledad', 'El amor en los tiempos del cólera', 'El coronel no tiene quien le escriba', 'El otoño del patriarca' y 'Crónica de una muerte anunciada' entre otras muchas.

Los libros de Gabriel García Márquez están poblados de frases que sacuden las emociones y la conciencia por su estilo lúdico, irreverente, nostálgico y desfachatado para contar historias. Gabo fue el escritor más popular y más leído en nuestros días

En lo personal, Gabriel Garcia Márquez, fue consecuente con lo que vivió, su pensamiento político fue siempre de izquierda, fue amigo de Fidel Castro y defendió la revolución, además participó en la fundación de Prensa Latina, la agencia de noticias de Cuba.

Su despedida fue seguida por infinidad de admiradores, que le brindaron un homenaje, lanzándole miles de mariposas y flores amarillas hechas de papel, que fueron sembrando el lugar por donde pasó y cuya simbología tienen que ver con Mauricio Babilonia, uno de sus personajes de Cien Años de Soledad

Para quienes hemos leído parte de su creación intelectual, la partida de Gabo, nos deja huérfanos de un arqueólogo de la literatura, el hombre que buscaba entre los entresijos de su infancia los recuerdos y los modelos de los personajes de su obra. El escritor manifestó en vida que después de la muerte no hay nada más, es el final, es para siempre, como en la canción de Gardel que dice ” Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando...”

Desde esta humilde tribuna y con el corazón acongojado por la partida de este hombre que escribió de los sueños de su tierra, rindo un homenaje póstumo al fabulador de Aracataca

Gabriel Garcia Marquez, descansa en Paz.

Norrköping, 22 de abril del 2014