martes, 10 de febrero de 2015

Recordando a Violeta


Como ha pasado el tiempo, 48 años desde la partida voluntaria de una de las mujeres que ha dado que hablar a admiradores y detractores. Los admiradores, pregonan su obra musical y escultórica, además del trabajo de bordadora y ceramista. Los detractores, aquellos que magnifican lo extranjero por lo nacional, ya sea musical o material, aquellos que confunden la brillantes de la mujer con la parte corporal o senxual. Con este preámbulo quiero rendir un homenaje a la mujer chilena.

Quien no ha oído hablar de Violeta Parra ?, quien no ha escuchado una canción de la Viola ?, quien no conoce la historia de esta mujer auténticamente chilena ?

Hablar de ella, es como hablar de la historia de Chile, de la geografía, de la comida, del baile, del mar, del desierto, de las montañas nevadas, del caldillo y la cazuela, la empana y el vino tinto, del volantín y del trompo.

Pensar en ella, es acordarse de los más de trescientos temas que se le conocen, sin embargo, hay temas que son inolvidables y son hitos dentro del folklor chileno, como : "Gracias a la vida", "Run Run se fue pal norte", "Maldigo del alto cielo","Volver a los 17", "El rin rin del angelito","El Guillatún", entre muchos más.

Recordar a la cantaora, es entrar en su interior, en sus entrañas, en su fuero interno, en su pasión por lo que hacia, en su capacidad de trasladar lo que veía a un lienzo o a un cuadro, lo que su fértil mente imaginaba pasaba a ser una figura de arcilla y lo que sentía en su corazón viajaba a su guitarra que rasgaba notas musicales.

Violeta, Violeta, Violeta, ignoraste los clasismos de la época, te saltaste todos los formulismos existentes, dijiste lo que quisiste decir y sobre todas las cosas, plantaste cara a quienes desvaloraban tu trabajo. Fuiste una hormiguita recolectando lo autóctono, caminaste detrás de los desconocidos cantautores, buscaste el sonido que alguien arrancaba a una guitarra o algún instrumento desconocido, para ti, eso era música, música del alma.

Viajaste por el mundo montada en tu autenticidad folklórica, fuiste recibida por los trabajadores de importantes sindicatos en los países de las republicas socialistas, pero no solo eso, te plantaste en la cuna de los museos más famosos del mundo, el Louvre de Paris. ( que no darían muchos por exponer allí). La exposición de tus trabajos realizados en Arpilleras, esculturas de barro, papel maché, lana y alambre, además de oleos y pinturas con diferentes motivos, fue muy bien recibida por la critica especializada, pero por sobre todas esas cosas, había algo que te transportaba a una dimensión gigante, tu música, esa que hacia que te olvidaras de todo.

La idiosincrasia de la época se ensañó contigo, tu condición de mujer hizo que te miraran como un pájaro raro, y que te señalaran con los dedos. Una mujer artista no era bien vista, menos aún si abandonaba a sus hijos en manos de su esposo e hijos mayores, para ir en busca de la gloria, el ser una mujer separada era un estigma negativo y si se iba detrás de un hombre, eso colmaba todos los estándares de la época . Sin embargo, a ti nada te hacia retroceder en tus metas y continuaste mostrando tu arte.

Pero el amor, ese sentimiento abstracto que para muchos significa una cosa y para otros todo lo contrario, hizo que tomaras la peor de las decisiones que un ser humano puede tomar y digo esto, por que todos perdimos, en primer lugar tu, porque ese hecho no te permitió entregar todo el tesoro interior que tu tenias y nosotros, los que te admirábamos, porque no pudimos recrearnos con todo lo que guardaste al irte de este modo

Miro hacia atrás y veo lo grande que fuiste, miro hacia adelante y veo que tu historia no se olvida a pesar de los de siempre.

Descansa en paz querida Violeta, me despido de ti recordando ese tema que es un himno a la alegria; ”Gracias a la vida”.




Jalaman

Norrköping, a 48 años de tu partida.