lunes, 24 de marzo de 2014

!A muerto el poeta! El poeta ha muerto

Cuando el 2014 comienza su andar nos enteramos de la muerte del hombre que desde su infancia se enamoró de las palabras. El poeta, traductor y periodista argentino Juan Gelman, adquirió un papel protagónico, capaz de desgarrar a quien lo escuchaba. Su vida estuvo dramáticamente marcada por la tragedia personal. Su carrera fue reconocida a través de algunos de los galardones literarios más prestigiosos como el Juan Rulfo, el Pablo Neruda o el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005. Y alcanzó su máxima meta con el Premio Cervantes 2007, una merecida recompensa porque, según el propio jurado, "la poesía de Gelman enriquece las letras españolas" Su obra poética está llena de contenido, algunos han dicho que la poesía para Gelman es un refugio contra "la noche oscura del alma", y que sus versos están llenos de 'sensaciones, ritmo, belleza, sugestión y calidad y estoy seguro que sus críticos no se equivocan.

Desde muy joven, Gelman se codea con la literatura, a los 11 años publica su primera poesía en la revista Rojo y Negro. Más adelante publica su primera obra," Violín y otras cuestiones" (1956). Junto a la poesía, el escritor destacó en su compromiso con la política y el periodismo, de ahí, que no es de entrañar que en el año 1967 se integrara en las fuerzas armadas revolucionarias de Argentina y posteriormente de la organización guerrillera de los Montoneros. Este hecho le valió exiliarse y ser perseguido por la Tripe A (movimiento con connotaciones fascistas). Vivió en Italia, Francia y finalmente en México.

Sin embargo, el dolor y la tragedia le tenían reservado muchas lagrimas, recién exiliado, un suceso marca su vida, el secuestro de su hijo Marcelo de 20 años y de su nuera Claudia de 19, ella embarazada de siete meses. El poeta se transforma y comienza la búsqueda de sus hijos, recurre a organismos internacionales, a amigos y confidentes, pero nada de nada, la dictadura argentina niega toda relación con este secuestro y se muestran ofendidos por culparlos de tamaña agresión, ellos, que defendían la patria de los terroristas y ateos, eran incapaces de tamaña vileza. Pero la tenaz lucha de Gelman dio sus frutos en el año 1990, cuando los restos de su hijo fueron encontrados en un tambor de cemento y arena junto a otros siete compañeros, Gelman acuso el golpe y su alegría por la vida se desvaneció, tenia que saber que había ocurrido con su yerna y si su nieto había nacido. Continuo su peregrinar por todos los estamentos locales e internacionales de ayuda a los derechos humanos y no paró hasta que en el año 2000 logra enterarse de que tiene una nieta, Andrea, que había crecido en Paraguay bajo la tutela de la familia de un policía. También se entero que su yerna había sido asesinada después del parto. Conocida esta revelación, el bate va tras la recuperación de la pequeña, cosa que logra con la ayuda de las abuelas de plaza de mayo, posteriormente su vida la dedica a la denuncia de los atentados contra los derechos humanos, a escribir poesía y a participar en el contenido de algunos diarios.

El calendario austral se fue deshaciendo de días, meses y años y Gelman sin dejar de denunciar a los cuatro vientos el horror y la desidia de la dictadura argentina, fue envejeciendo, su rostro se fue curtiendo de arrugas y desánimo. Su alegría de antaño, (reconocida por todos los que lo conocieron) desapareció definitivamente y se transformo en una máscara de yeso, sus ojos naufragaron detrás de sus ojeras, el rictus de la infelicidad encontró cobijo en su alma y ya nada pudo ser como antes, digo, antes de su tragedia.
 
De todo esto quiero rescatar algunos extractos de la carta que Gelman escribió a su desconocida nieta antes de ser recuperada:
"Dentro de seis meses cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración del ejército", " Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre", "Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió", "Allí, tu madre debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar.", "Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste. Desde entonces me pregunto cuál ha sido tu destino.", "Los sueños de Marcelo y Claudia no se han cumplido todavía. Menos vos, que naciste y estás quién sabe dónde ni con quién. Tal vez tengas los ojos verde grises de mi hijo o los ojos color castaño de su mujer, que poseían un brillo muy especial y tierno y pícaro. Quién sabe cómo serás si eres varón. Quién sabe cómo serás si fueses mujer. A lo mejor puedes salir de ese misterio para entrar en otro: el del encuentro con un abuelo que te espera".
 
Amigos lectores, no se que sensaciones les produce esta carta, lo que es a mi, me entristece, me inquieta y me traslada a un pasado lúgubre que manchó la historia de una nación y de un continente.
 
Antes de morir, Gelman alcanzó a conocer la historia de sus hijos y el de su nieta, sin embargo, el tiempo del reencuentro con la descendiente de sus hijos, fue efímero y no alcanzó para recuperar al Gelman de sus orígenes.
 
He querido rendir un homenaje al hombre culto, al hombre didáctico, al pensador, al poeta y por sobre todo al hombre consecuente con sus principios sociales, políticos y culturales.
 
Descansa en paz revolucionario de la igualdad.
 
 
 
 
 

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